Psicología y Sexología.
Parafilias
PARAFILIAS
"Desviados", "perversos", "aberrantes", son algunos de los vocablos que se han aplicado a las personas que sufren de un deseo hacia objetivos sexuales claramente alejados de lo que es compatible con la "normalidad". Fue necesaria la aparición de las clasificaciones internacionales para que se las enmarcara en un contexto clínico.
Podemos decir que las Parafílias son conductas sexuales en los que se usa la imaginación o actos pocos comunes o extraños, necesarios para la excitación sexual, con tendencia a la insistencia, a la resistencia no siempre sujeta a la voluntad, y a la dependencia, de tal modo que la gratificación sexual está sujeta a unos estímulos relativamente insólitos que se convierten en el foco principal, y a veces exclusivo, del comportamiento sexual.
Parafilias más frecuentes
Exhibicionismo:
Se obtiene excitación al mostrar los genitales en lugares públicos a personas que, por lo general son desconocidas. Es importante para el exhibicionista conservar la sorpresa y la forzosidad de la observación de sus genitales. La excitación ocurre al anticiparse mentalmente la situación, y el orgasmo es producido por la masturbación.
Fetichismo:
El impulso sexual se dirige hacia un objeto inanimado tangible y manejable. Algunas veces el objeto es una prenda íntimamente en contacto con la piel y en otras ocasiones, son partes inanimadas del cuerpo femenino (Vg., Pies).
Pedofilia:
Es la presencia de fantasías o conductas que implican actividad sexual entre un adulto y un niño. El sujeto debe presentar durante un periodo no inferior seis meses, deseos sexuales intensos y recurrentes hacia menores de trece años.
Puede darse de diferentes formas: en relación a la orientación, puede ser de tipo heterosexual, homosexual o ambas.
Masoquismo:
Se analiza en conjunto con el sadismo, como una tendencia a causar dolor al objeto sexual o a ser maltratado por él. Algunos autores las describen como dos formas expresivas del mismo fin, placer por el dolor, en forma activa (sadismo) o en forma pasiva (masoquismo).
Por lo tanto aquí el dolor es el fin en sí mismo, tanto el emitirlo como el recibirlo. Tal conducta implica alivio de la culpa generada por el sexo, donde es un requisito que el dolor recibido sea planeado, para la obtención de placer.
Voyeurismo:
Es la obtención de excitación sexual al observar en forma oculta y sin el consentimiento de las victimas, quienes están desnudas o realizando alguna actividad sexual. Tal acto frecuentemente va asociado a la masturbación, pero no hay realización de acto sexual posterior a dicha conducta. El voyeurismo adquiere carácter compulsivo, puede ser pasajero pero frecuentemente es de curso crónico
Frotteurismo:
Es la obtención de placer exclusivo a través del frotamiento de los órganos genitales contra el cuerpo de una persona desconocida y sin su consentimiento, a veces utiliza las manos y acaricia a su víctima, se realiza en lugares públicos y concurridos.
Zoofilia:
Se considera zoofilia cuando se encuentra perturbado el objeto sexual de la tendencia sexual hacia los animales, siendo éstos el fin específico de su motivación sexual.